domingo, 29 de noviembre de 2020

EL RESPETO EN LA HOGUERA DE LA VERDAD

 

EL RESPETO

EN LA HOGUERA DE LA VERDAD




El respeto no es algo que se imponga, aunque muchos lo hacen, el respeto se gana pero hay muchos que nunca han entendido el proceso de esto y lo echan todo a perder.

Cuando me refiero a esto, me refiero a la gente que vive criticando a los demás por tratar de TÚ a los demás, pero que le ponen un apodo, un sobre nombre a las personas cuando se enojan o se molestan.

La gente siempre dice que le gustan que le digan las cosas de frente, eso suena bien, sincero y justo, pero en la práctica te enrostran cualquier falta, algo del pasado o simplemente te inventan algo para salir del paso…

Hay Ministros de la obra de Dios que también hacen esto y es el cuento de nunca acabar. A mi me han enviado una serie de pantallas de Ministros de Dios refiriéndose en mala forma a las persona en privado, como si fuera verdaderamente privado, hoy en día casi nada lo es y tratándose de ser un Ministros: Pastor, Obispo, Evangelista Diácono, Anciano, Encargado de Obra o simple hermano o hermana.

Definamos respeto:

1. Consideración, acompañada de cierta sumisión, con que se trata a una persona o una cosa por alguna cualidad, situación o circunstancia que las determina y que lleva a acatar lo que dice o establece o a no causarle ofensa o perjuicio.

2. Consideración de que algo es digno y debe ser tolerado.

Ya definida la palabra respeto, entonces nos queda observar qué tanto la practicamos y nos hacemos hacedores de ella. No podemos andar por la vida insultando a las personas por el sólo hecho de descargar nuestra rabia o nuestra ira, qué tal ese versículo que dice airaos pero no pequéis; espero no quede nulo ante esta situación y sepamos contar hasta 10, hasta 20 o hasta lo que sea necesario.

Si eres un Cristiano, especialmente un Ministro de la obra de Dios cuida tu lengua, cuida tus modales, cuida tu forma de ser y demostrar respeto, autoridad y no someter a los demás a un cautiverio que haga sentir a los demás que estamos bajo el poder de una cierta esclavitud, porque no podrán negar que a muchos les encanta eso, pues eso no tiene nada de Cristiano.

No vengo a dar nombres, espero que algunos o todos los aludidos lean esto y recapaciten y rectifiquen su mala actitud. Dejen de poner sobre nombres a las personas, a perseguirlas o difamarlas, a calumniarlas e injuriarlas, somos Cristianos, por Dios ¡!!!

Desde cierto tiempo hasta hoy he visto pleitos por doquier entre Cristianos y francamente es más tolerante una telenovela cebollera que ciertos episodios que se publican. En su momento pondré en la palestra a varios que están dando un claro y mal ejemplo Cristiano con su actitud.

Dejen de escuchar al ángel malo y sométanse a la autoridad de Dios, al ángel bueno. Nuestra lucha no está  entre nosotros, está con los que hacen el mal, que tratan mal y hacen ver a las personas que necesitan un claro cambio en sus vidas… Puede ser entonces que tengamos que someternos nosotros mismos a ese cambio, tal vez necesitemos de alguna forma o de alguna manera bajar a las aguas y bautizarnos nuevamente, pero no con agua, sino, vernos como Sadrac, Mesac y Abed-nego,  en la hoguera, en el fuego de la verdad.




El Chile que Despertó

  EL CHILE QUE DESPERTÓ  Por Cristián Merino Vega Recuerdo que hace unos años atrás cuando los inmigrantes llegaban en masa a Chile y co...