martes, 13 de noviembre de 2012

EL JUZGAR A LOS DEMÁS


DEBEMOS JUZGAR A LOS DEMÁS?

Trataremos de responder varias preguntas:  ¿Será correcto juzgar conforme a las escrituras? ¿Qué tal denunciar las falsas doctrinas? ¿Y denunciar a los falsos maestros? ¿Será correcto dar nombres? ¿Denunciar a los apóstatas?
Muchos cristianos aseguran que no se puede denunciar, que es incorrecto. Ellos aseguran que quienes denuncian “les falta amor y que en lo que juzgan, serán juzgados”. Pero, ¿qué dice la Biblia al respecto? Un pasaje mal empleado es “No juzguéis, para que no seáis juzgados” (Mat 7:1). Si solo leemos este versículo, sí parece decir que no podemos juzgar. Pero, estudiemos todo el pasaje porque para interpretar un texto hemos de considerar el contexto.
La frase no juzgar viene del gr. krino: hacer diferencia, discernir, condenar, decidir castigar, hacer juicio. No juzguéis para que no seas juzgados – en el griego “condenados“. Es decir, la misma sentencia que damos, esa misma recibimos.
La razón para no juzgar está en el versículo siguiente: “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. (Mat 7:2). Aquí la palabra empleada para juicio es el griego Krima, una variante de Krinos. Significa “veredicto que se hace en las faltas de otro”. La misma sentencia que das, es la que vendrá sobre ti. Veamos el final de la frase “con la medida con que medís, os será medido”: Con la medida: gr. metrón (de donde se deriva metro). Significa medida, porción. Con que medís: implica medir una cantidad Os será medido: medir de igual manera. Hasta aquí, parece que es prohibido juzgar pero sigamos con el pasaje: ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? (Mat 7:3). Paja aquí se refiere a una ramita seca, siendo una metáfora de una falta y la frase “echas de ver” implica considerar, reflexionar con mucho cuidado. Jesús usa “viga”, refiriéndose a un tronco. ¿No has considerado que tu eres peor que aquel a quien juzgas? Es la pregunta de Jesús.
Jesús está haciendo un contraste metafórico de una falta igual que hicieron el acusado y el acusador: el acusador está haciendo juicio sobre una falta que él también cometió. El mismo pecado que está acusando, él la tiene en su vida.
Por tanto, ¿con qué calidad moral podemos tratar de sacar una falta que nosotros mismos hemos cometido?. Esto es hipocresía (y más adelante lo dice). Es como el borracho que reprende al borracho. Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo (Rom 2:1). “¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano” (Mat 7:5).
Jesús dice aquí: ¡actor, hipócrita!. Está rechazando la conducta hipócrita del acusador. Saca primero: límpiate primero de ese mismo pecado que condenas y que tienes. Saca ese tronco de tu ojo y la siguiente frase es clave en la comprensión del texto: y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. Es decir, como consecuencia, verás bien. En el original dice: Verás claramente, recuperar la vista espiritual para sacar la paja del ojo de tu hermano.






Pregunta: ¿está prohibiendo Jesús juzgar en este pasaje?

NO. Lo que él está condenando y reprobando es que se juzgue y se condene algo que nosotros mismos estemos haciendo o dejando de hacer. Por ejemplo: es como si yo tuviera amargura contra alguien y llego a la iglesia a predicar del perdón; exijo que otros perdonen pero yo mismo no perdono. Estoy enjuiciando a la oveja pero estoy igual o peor de resentido. No tengo calidad moral para hacer esto. Otro ejemplo sería que vengo a predicar sobre las finanzas y el diezmo. Doy un sermón y acuso de ladrones a los que no diezman, menciono Malaquías y soy bien duro en el mensaje, pero resulta que yo mismo no diezmo. (Aprovecho aquí para decir que los pastores también debemos diezmar). No puedes predicar del diezmo si no diezmas. Sería hipócrita al hacerlo.

Juicios en la Iglesia: 1 Cor 5:1-11 Un caso de inmoralidad sexual.
“De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. (2) Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? (3) Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. (4) En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, (5) el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. (6) No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? (7) Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. (8) Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad. (9) Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; (10) no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. (11) Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis. (12) Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro? (13) Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros”. (1Co 5:1-13). En el v.1 leemos que se trataba de un caso de fornicación e incesto. ¡Qué vergüenza! Es la expresión de Pablo porque esto no se da ni entre gentiles. Ante el v.2 algunos le dirían a Pablo que sacar a alguien de la iglesia es falta de amor. En el v.3, cuando Pablo dice “ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho”, está diciendo que él ha decidido disciplinar y castigar al que ha hecho esto. No se refiere de ninguna manera a desdoblarse o cosa parecida.
El reclamo de Pablo es que la iglesia de Corinto no había hecho nada. Ellos se jactaban de sus dones, hablaban en lenguas, pero tenían este pecado vergonzoso. “En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo” (1Co 5:4). Como ya mencioné, esto no se refiere a esoterismo. Es una expresión para decir que “estamos de acuerdo, yo les apoyo”. El tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. (1Co 5:5)
¿Cómo es que los cristianos de hoy no tienen la capacidad de juzgar y de hablar claramente del tema de la disciplina del Señor? El Error de Pablo hubiera sido juzgar este pecado si él también hubiera estado en pecado, pero su vida era limpia, por tanto tenía la autoridad moral y el respaldo de Dios para excomulgar a este hombre; juzgarlo y como veredicto entregarlo a Satanás.
Cuando Jesús – con la mujer adúltera – les dice que “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”, ellos se fueron porque hacían lo mismo. Si yo estuviera manipulando a las ovejas para sacarles dinero no podría hablar contra este pecado, pero como no lo hago, tengo la autoridad moral para denunciar a los estafadores de los púlpitos. Si Jesús en Mateo hubiese prohibido juzgar, ¿cómo habría dicho Mat 24 “cuídense de los falsos maestros: disciernan, vean, juzguen su mensaje para no ser engañados?. Veamos los siguientes versículos:
En Juan 7:20 dice que “Respondió la multitud y dijo: Demonio tienes; ¿quién procura matarte?”. Jesús, en el v.24 contesta: “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio”. Jesús no está diciendo que no juzguen, está diciendo no juzguen mal. No se trata de callar y “dejárselo al Señor”. No podemos juzgar según las apariencias, sino bien sustentados.

Veamos este texto:
“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?” (Mat 7:15-16). “Guardaos: en el original es “prestar atención a, tener cautela por, escuchar”. Jesús sí nos invita a juzgar rectamente, con justo juicio, juzgar los frutos, no las apariencias. Frutos, como ya lo he mencionado, no es llenar un auditorio. “En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie”. (1Co 2:15)

Juzguemos según lo espiritual no por las apariencias.
Hay quienes por las apariencias juzgan el fruto de una iglesia, ven la calidad del auditorio de alguna megaiglesia, se impresionan por las riquezas y suntuosidad que ven y creen que Dios está con ellos por esto. No necesariamente el lujo refleja obediencia.

En Guatemala, en cierta Iglesia, estaban recogiendo la “ofrenda” (lo digo entre comillas, pero en realidad era el tiempo del robo) y empezaron a pedir de ciertos montos para arriba (¿desde cuándo se le dice a la gente cuánto dar?). Casi no pude creerlo cuando anunciaron que en el banco tal estaban dando créditos a los miembros de esa congregación. ¡Qué horror!, eso sí es manipulación. No juzgar y discernir que esto está mal, es caer nuevamente en el oscurantismo.
De los versículos favoritos que mencionan para impedir el buen juicio es el de David cuando dice que no puede tocar al ungido de Jehová. Sin embargo, en el original tocar se refiere a “agredir físicamente”. No confundamos “agredir físicamente” con “juzgar sus delincuencias”. A muchos pastores les encanta que la gente se someta a ellos, pero… veamos el siguiente texto: “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe”. (Heb 13:7). ¿No dice acaso aquí que juzguemos su conducta? Entonces, imitamos su fe y nos sometemos a ellos. Pero si su conducta no es de Dios, cómo vamos a avalar sujeción.
“He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos“. (2Co 12:14). Este es un punto importante a considerar en la conducta de un pastor: ¿busca a las ovejas o busca lo material que tienen las ovejas? No hace mucho una señora me contó que fue a un concierto “cristiano” y pagó un lugar VIP. Pues estando ahí adelante, “las hermanas” solteras le gritaban al cantante “Papacito, te amo, las quiero contigo”. El cantante las miraba y se reía… ¿por qué él no detuvo esta conducta? La señora se tuvo que salir pues no resistió más lo que veía y escuchaba. ¿Qué sigue? es la pregunta en estos casos. ¿Será que falta poco para que se quiten sus prendas íntimas y se las tiran al hermano?
Juzguemos por favor este tipo de situaciones y hagamos algo al respecto. Frutos: No podemos hacer de los milagros y los grandes eventos nuestra medida para juzgar. Hasta Judas hizo milagros. El anticristo hará que una estatua hable. Los brujos de San Martín hacen milagros y dicen “en el nombre de Jesús”. Ahora, ya tenemos “la virgen del colchón”: acá cerca en Sayula, Jalisco tienen un pesebre y cuando le iban a cambiar las sábanas dicen que quedó la “imagen del niño en el colchón”, pues ahora le están ofreciendo flores al colchón. Ya tendremos el santo del zapato, la virgen de la lámpara y la virgen de la llanta del camión. Con lo milagroso la gente juzga mal, creyendo que es Dios quien los está apoyando.
¿A qué fruto se refería Jesús? El usó la palabra griega carpos, refiriéndose a frutos de la nueva naturaleza.
¿Cómo vivía Jesús? Esto nos da una medida correcta, después de todo, él es nuestro modelo. En Gálatas también se usa la palabra carpos: amor, gozo, paz, paciencia, bondad, fe, templanza, dominio propio. Estos son evidencias de que estamos llenos del Espíritu. No se trata de milagros ni de estadios llenos.

Juan 15 también habla de frutos. “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. (2) Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. (3) Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. (4) Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. (5) Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”. (Juan 15:1-5). Sin él nada podemos hacer: refiriéndose a dar frutos espirituales, no a hacer grandes conciertos.
“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo“. (1Jn 4:1) ¿No es acaso aquí probad: juzguen, disciernan, vean?. “Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos“. (Rom 16:17) Aquí no solo se nos advierte a juzgar, sino también a apartarnos de los tales.

Por último: ¿Es bíblico dar nombres?:
“Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. (17) Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, (18) que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos“. (2Ti 2:16-18). Aquí Pablo menciona nombres. El Espíritu Santo permitió esto y que nosotros hasta hoy leamos estos textos. Se imagina que usted sea testigo de un robo en un banco y que al interrogarle la policía usted les diga: “en nombre del amor y paz, se dice el pecado pero no el pecador, no quiero problemas, no hay que juzgar… mejor no vi los hechos”? Solo los tibios y cobardes le tienen miedo a las represalias. David adulteró y asesinó: ¿entonces por qué se predica de este texto y mencionamos su nombre?. Nadie enseña de esta historia diciendo: “había un rey que mató y adulteró”. Moisés le pegó dos veces a la roca: se menciona con nombre y predicamos de esto. No decimos “había un hombre que desobedeció a Dios y…”. No, sino que lo mencionamos por nombre. Gal 2 – Pablo resistió a Pedro cara a cara. Dice que era de condenar: de reprobar su hipocresía. ¿Cómo iba a obligar a los gentiles a judaizarse?. “Lo reprendí cara a cara delante de todos” dice el texto.
No hace mucho, en el tiempo de oración del culto un hombre empezó a orar a gritos. Pues yo públicamente le regañé, esa no es la forma de orar en mi congregación. Si no es válido reprender públicamente: ¿por qué Pablo lo hizo?
Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe. (10) Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia” (3 Jn 1:9-10). Otro de los tantos nombres mencionados en el Nuevo Testamento.
Jud 1:11 “¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.
En conclusión, sí se puede juzgar, debemos hacerlo bien (no viendo las apariencias, sino el fruto) y hay peligro en no hacerlo“




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