domingo, 13 de enero de 2013

CANUT DE BON


CANUT DE BON - BIOGRAFÍA

Don Juan Bautista Canut de Bon, vio la luz en esta tierra un 1 de octubre de 1846 en la ciudad española de Valencia. A los 18 años ingresó a la Orden de San Ignacio (jesuitas) en Balaguer, cerca de Lérida, donde aprendió el oficio de sastre.

En 1869 es enviado por su orden a la República Argentina, donde aprendió Homeopatía y desde ese lugar pasa a Chile ya retirado de la Orden Jesuita el 30 de abril de 1871. Aquí conoce y se enamora de doña Virginia Robles Aquilarand, con la cual contrae matrimonio el 5 de agosto de 1872. De esa unión nacieron tres hijos. Ese mismo año se establece en la ciudad de Los Andes, dedicándose a la venta de telas. Canut, siempre fue un hombre de profundas inquietudes espirituales.

   En 1876, en el mes de diciembre, mientras espera un trasbordo de tren en la estación de Quillota, encontró entre los hierros del andén, un ejemplar del Nuevo Testamento que repartía en la zona el Colportor don Manuel Ibáñez Guzmán, al servicio de la Sociedad Bíblica de Valparaíso. Según el propio Diario de Vida de Canut de Bon, esté fue el episodio que transformó su vida. El mismo lo define como el: "Primer encuentro que tuve con el Evangelio". Poco después conoce al misionero Presbiteriano Rev. Roberto Mac-Lean, quien le explica el Evangelio, y Canut se transformará en un fogoso predicador. En una carta enviada a la Misión Presbiteriana en Valparaíso, el futuro Predicador manifiesta que: "Gracias a la Misión de Mac- Lean he encontrado esta salvación tan grande a mi alma". El Periódico Evangélico, editado en Ingles "The Record" escribe de él en diciembre de 1879: "Hace dos años atrás, un inteligente Español, a la sazón residente en San Felipe, se hizo ardiente amigo del Evangelio de Jesucristo". Esta apreciación es confirmada por el propio Canut de Bon, quien dejó constancia de ello en notas que escribió en la contra tapa de su Biblia personal, en donde cuenta que ya predicaba el evangelio en esa ciudad.


   Tras algunas vacilaciones y contradicciones que serian más tarde superadas por él, Juan Bautista Canut de Bon, se transformaría en el prototipo del predicador nacional, llegando a ser uno de los más destacados exponentes del evangelio en el medio protestante chileno.

   Las primeras predicas del recién converso español, estuvieron marcadas por una virulencia extrema y aún desconocida en el naciente y frágil medio evangélico operante hasta ese momento en Chile, sus ataques y discursos en contra de la iglesia católica romana, en las puertas de sus propios templos y, en un lenguaje que resultaba familiar a esa iglesia, despertaron pronto el resentimiento y, sólo logró hacerse más de enemigos que de seguidores. Los clientes de su tienda lo abandonaron y, se vio obligado a cerrar. Entre esto, Mac-Lean lo invita a trabajar para la Misión Presbiteriana y en junio de 1878, Canut de Bon manda la solicitud de ingreso a la Junta Presbiteriana de Misiones en Estados Unidos.
En las reuniones anuales de la Junta misionera, de enero de 1879, los misioneros acordaron firmar el contrato; en el informe anual de ese año figura como un "licenciado nativo del país", calificado como predicador "activo, incansable y eficiente". Más adelante fue enviado como ayudante del Rev. Julius Christen a Santiago. En la Capital abrieron una Escuela de primeras letras en la misma casa de Canut de Bon y una capilla para cultos a la cual concurrían unas 40 a 50 personas. Con el fin de perfeccionarlo en los estudios teológicos, Christen lo envió a Concepción bajo la dirección de los hermanos Eneas y Roberto Mac-Lean. En esa misma época la Misión Presbiteriana dividió su trabajo en dos ares territoriales, la Misión Norte y la Sur.
   En Concepción, Canut volvió a su práctica de atacar duramente a los católicos, logrando al igual que en San Felipe y Los Andes, alejar a los oyentes de los predicadores. Por estos motivos y tras reiteradas consultas los misioneros resolvieron retirarlo del trabajo de predicador en Concepción en marzo de 1881.

Fue la dura y beligerante actitud anticatólica de Canut de Bon, acorde a su ancestro español y catalán, que se encontró con la oposición de la estrategia de los misioneros presbiterianos norteamericanos, que arriesgaban caer en las sanciones de la Constitución Política, de las leyes judiciales del país y que ponía en peligro su permanencia como misioneros, dejándolos expuestos a la expulsión del país y la disolución de sus Iglesias. Esta fue la razón por la cual la Misión Presbiteriana no lo aceptó nuevamente entre sus filas.
   Como era de esperar Canut, reaccionó duramente, pero al cabo de un tiempo se disculpó con los presbiterianos y solicitó su reincorporación a la Misión. Por segunda vez se le negó la solicitud, porque como dijo Roberto Mac-Lean: "de acuerdo a las leyes de nuestra Iglesia, debemos mantenerlo fuera del púlpito hasta que demuestre un cambio verdadero y hasta que los escándalos que ha suscitado con su iracundia se torne cosa del pasado".
La negativa le dolió profundamente y herido en su orgullo y amor propio, rompió con la Iglesia Presbiteriana. Después de tres años de conflictos emocionales, retornó brevemente a la iglesia romana, pero pronto se arrepintió de aquello y solicitó su incorporación a la Iglesia Metodista bajo la dirección del Obispo Taylor, quien le envía a la zona de Coquimbo-La Serena. En 1888, trabajando en la Obra de esos lugares, mostró sus mejores dotes al ser el primer predicador popular en cautivar el corazón del pueblo con un lenguaje más directo y claro que el de los misioneros extranjeros, lo que le significó atraer a cientos de compatriotas a las filas del evangelio. Esto también fue motivo para ser perseguido, escarnecido de muchas maneras y acusado de todos los crímenes posibles; los ataques a su persona y familia por un populacho furioso incitado por los curas en contra de él, fueron una constante por parte de la iglesia católica.

   Fue en la Serena donde el populacho comenzó a motejar a sus seguidores como "Los Canutos", mote despectivo, que hoy es considerado una noble dignidad para sus herederos espirituales.
   Canut abrió una pequeña Escuela elemental en la Serena y apoyaba su magro salario pastoral con el ejercicio de la medicina Homeopática. Más tarde, para alejarlo de las acusaciones e intentos de agresión, las autoridades de la Iglesia resolvieron enviarlo a las Misiones de la Frontera Araucanía. En 1893 está un tiempo en Concepción, donde rinde sus brillantes exámenes como Pastor; asume los territorios de Traiguén, Angol, Victoria, Los Ángeles y Temuco y se destaca como tenaz misionero. No sólo atendió las necesidades de los Metodistas, también se dedicó a apoyar a los Colonos Alemanes y Suizos llegados a la Araucanía; celebraba reuniones en castellano en casa de los alemanes, siendo traductora la hermana Marta Berg, una ex profesora de la Escuela Dominical de Berlín, y brillante compositora de Himnos. Sus conferencias a chilenos y germanos en casa de la familia Reinike en Quillén permitieron constituir más tarde la Iglesia Sociedad Evangélica de Contulmo; Canut se hizo más famoso aún cuando comenzó a predicar a bordo de las primeras estaciones de ferrocarriles, y en los coches de trenes durante los viajes. Con voz poderosa comenzaba a decir: "Voy a deciros una maravillosa Noticia: La Palabra De Dios...".

   Amigo inseparable y colaborador en sus últimos años del Misionero Menonita Alemán-Norteamericano Enrique Weiss, fundador de la Alianza Cristiana Misionera en Chile, y del Misionero Alemán Oscar von Barchwitz Krauser, que trajo a Chile un grupo de 48 familias evangélicas alemanas desde Berlín en 1888 a la zona de Traiguén - Tricauco, organizando la "Sociedad Evangélica Alemana", hoy Sociedad Evangélica Chilena, conocida en Santiago como "Encuentro con Cristo". Gustaba de decir siempre a los colonos suizos alemanes de Victoria, Contulmo y Temuco: "Los alemanes deben llegar a ser los misioneros de Chile
   Después de desempeñar labores pastorales y misioneras en las congregaciones Metodistas, Aliancistas, y las Iglesias Suizas y Alemanas de la Araucanía, a lomo de caballo, vadeando torrentosos ríos y en medio de furiosos temporales, contrajo pulmonía, lo que lo obligó a viajar a Santiago, donde murió a los 50 años de edad.

Dejó para la posteridad el ejemplo de una vida inquieta y comprometida con sus ideas, aprendió a amar al Señor más allá de toda consideración, dejó un espíritu de fraternidad evangélica difícilmente imitable, una manera de entregar el mensaje pionera hasta nuestros días, un titulo de honor para los protestantes chilenos "Canutos", pero por sobre todas las cosas fue un Pregonero de Justicia. Un ejemplo para las futuras generaciones y una tarea aún pendiente para mucho
Sus huesos descansan en el Patio de Disidentes del Cementerio General de Santiago, en una tumba que a Dios gracias aún permanece para honrar su memoria y ejemplo.

CANUTOS = EVANGELICOS

Cuál es el origen del término con que se ha llamado a los evangélicos en Chile? Presentamos una recopilación con el origen, significado y génesis de un sobrenombre de antaño y muy peculiar, realizada por R. ROBERTO ORTEGA AEDO.

Quizás alguna vez se avergonzó porque fue catalogado de "canuto". Después de mucho tiempo esto se ha revertido y hoy muchos asumen con orgullo una calificación cuyo origen es semejante al término de "cristianos" -que procede de Cristo-pero esta vez, bajo una óptica chilena: "canutos".

Versión Católico-romana
Juan Bautista Canut de Bon nació en España, probablemente en la provincia de Cataluña o en la de Valencia, el 1º de octubre de 1846. A los 18 años cumplidos, entró en una casa de formación de los jesuitas en Balaguer, cerca de Lérida. Su calidad de "postulante" indica claramente que aspiraba a ser un "hermano coadjutor", y no un sacerdote. Su preparación intelectual era probablemente muy limitada, pero poseía conocimientos de sastrería, profesión en que trabajaría en sus futuras destinaciones. Esta condición de "lego" indica también que su estatus social debió ser humilde, lo cual no habría excluido de ninguna manera la posibilidad de que fuera sacerdote, si hubiera tenido las condiciones intelectuales y demás que se necesitan para ellos; pero sí excluyen las pretensiones aristocráticas que se atribuyen algunos de sus descendientes, imaginando que el "de Bon" los relaciona con la familia real de Borbón.

Terminados los dos años de formación y emitidos los votos religiosos, sus superiores lo destinaron al colegio de Tortosa, a cargo del taller de sastrería. Son los años de la Guerra Cajista, en que muchos religiosos debieron emigrar. Después de una corta estadía en Francia, en 1870 fue enviado a Chile. Destinado a Valparaíso, permaneció allí muy poco tiempo. Se retiró de la Compañía el 30 de abril de 1871, no porque hubiera perdido su fe católica, sino simplemente porque deseaba estudiar, y allí no tenía posibilidades de hacerlo. Fue sin duda una lástima que no se le diera esa oportunidad.

Se quedó en Chile, recorrió diversas ciudades, y en 1872 se casó en Los Andes con la señorita Virginia Robles Aguilar. De ese matrimonio nacieron tres hijos. Nada se sabe de su vida espiritual en esos años. En todo caso, en 1880 toma contacto con los presbiterianos en Concepción, se incorpora a esa Iglesia y llega a ser ayudante de los hermanos Roberto y Eneas McLean, que eran los encargados de ese distrito. No dejó mayores huellas y en 1882 se retiró de los presbiterianos y se fue a Curicó. En 1884 solicitó en la parroquia de Curicó su readmisión a la Iglesia Católica. Los documentos pueden leerse en el libro del P. Vergara. Pero tampoco perseveró como católico.

Parece que conoció personalmente al obispo Taylor en alguno de sus dos viajes. En todo caso, hacia 1888 aparece vinculado al metodismo, justamente cuando en Coquimbo y La Serena se quería introducir los servicios en castellano. Canut mientras tanto, regentaba una pequeña escuela en Santiago y practicaba la medicina homeopática. Quizás de aquí le viene el título de doctor que a veces se le da. En el año 1890 fue designado Canut para trabajar en esa región. En 1893 se le envía a Concepción, desde donde viaja a Traiguén, Angol, Los Ángeles, Victoria y Temuco. En 1894 interrumpe por seis meses sus trabajos apostólicos para estudiar, y después de un brillante examen ante una comisión, fue ungido pastor, y le asignaron la ciudad de Temuco. En 1896 debe trasladarse a Santiago por motivos de salud y muere en esa ciudad el 9 de Noviembre de 1896, a los cincuenta años de edad, la mitad de los cuales los había pasado en Chile. ¿Cuál es el significado de su personalidad?

No puede dudarse de que se trataba de un predicador excepcional. No solamente conocía el idioma - lo cual le daba una enorme ventaja sobre los misioneros norteamericanos -, sino que llegaba al corazón del pueblo y arrancaba verdaderas conversiones. También encontraba mucha resistencia, lo cual se explica, no só1o por el cerrado catolicismo de la época, sino además por sus ácidos ataques a la Iglesia Católica. Quizás esto provenía de un doble resentimiento. Los que salen de la Iglesia Católica casi nunca tienen la ecuanimidad y limpieza de los que han nacido en el protestantismo. Por otra parte, quedó en él un resentimiento social e intelectual por lo que no pudo hacer en el catolicismo y sí en el protestantismo.

Verdadero orador popular, llevó el mensaje protestante por primera vez a las masas, con el apasionamiento de un español, la tenacidad de un catalán, ¿y por qué no decirlo también?, con la disciplina de un ex jesuita. El impacto que produjo fue tan grande, no quizás en cifras estadísticas, pero sí en la mentalidad popular. A partir de él, los protestantes comenzaron a llamarse canutos, y se les sigue llamando así hasta el día de hoy".

(Enfatizo que esta versión es de acuerdo a lo expresado por el sacerdote católico Humberto Muñoz, el cual se basó en las investigaciones del sacerdote Ignacio Vergara sobre Juan Bautista Canut de Bon).

Versión protestante
La obra metodista en Chile comenzó en 1877, a raíz de los viajes de Guillermo Taylor por la costa del Pacífico. Su trabajo consistía en establecer contactos con inmigrantes de habla inglesa que estuviesen interesados en tener escuelas y cultos dirigidos por metodistas norteamericanos. Luego se ocupaba de reclutar misioneros en los Estados Unidos y enviarlos a América del Sur, donde debían buscar sus propios medios de subsistencia.

La obra metodista en Chile avanzó con la conversión de Juan Bautista Canut de Bon, un ex-jesuita de origen español, que pasó por el presbiterianismo, volvió al catolicismo y finalmente adoptó el metodismo gracias a la labor de Taylor. Ampliando lo expuesto, diré que Juan Canut fue un jesuita que se convirtió a la fe evangélica y que cautivó la mente de los chilenos.

Nacido en España, llegó a Chile en 1871. Cinco años más tarde, en Quillota, encontró un volumen de Nuevo Testamento en un trasto de cachivaches, en una estación de ferrocarriles. Casualmente se hizo amigo y ayudante de Robert McLean, un misionero presbiteriano, en San Felipe. Canut abandonó la orden jesuita para continuar sus estudios, luego decidió volver a su profesión de sastre para poder vivir, pues se casó y tuvo tres hijos. En 1884 volvió al seno del catolicismo, pero no fue por mucho tiempo.

En 1888, un pastor metodista norteamericano comenzó a predicar en castellano en Santiago y Canut fue su ayudante. Allá por el año 1890 conoció a William Taylor, que estaba empezando su labor misionera en Chile. Taylor estableció la obra Metodista en África y en la India. El aparentemente satisfizo sus inquietudes, y Canut comenzó a predicar vigorosamente bajo la dirección de los misioneros metodistas. En 1890 fue nombrado pastor, dedicando los seis años restantes de su vida a la predicación y el establecimiento de Iglesias. Por ejemplo, durante dos años trabajó en Coquimbo y la región circundante distribuyendo Biblias y literatura religiosa. Uno de los convertidos en la Serena fue Cecilio Venegas, quien llegó a ser un pastor metodista en Santiago, siendo éste a su vez pastor del joven Manuel Umaña Salinas y de su esposa, Mercedes Gutiérrez, matrimonio que fue pionero del pentecostalismo en Chile. Debido a su facilidad de palabras, y al hecho de que había estudiado para sacerdote, su prédica atrajo muchedumbres y causó furor entre el clero católico. En más de una ocasión, él y su familia estuvieron en peligro debido a los ataques físicos del populacho furioso. Por su ardiente deseo de extender la obra metodista hacia el sur y también alcanzar regiones donde no hubiera tal concentración de sacerdotes y monjas, Canut fue enviado a Concepción para ayudar a empezar la obra en esa zona. Viajaba regularmente a Chillán, Los Ángeles, Traiguén, Angol, Victoria y Temuco, teniendo reuniones de gran éxito. Después de dos años de estadía en Temuco, se vio forzado a volver a Santiago debido a razones de salud, falleciendo luego, a la edad de 50 años, el 9 de Noviembre de 1896. Había vivido 25 años en Chile, y se hizo tan popular que a todos los protestantes chilenos se les dice, hasta el día de hoy, "canutos" a veces como título despectivo.
Sus restos reposan en el Cementerio de los Disidentes, en el lado suroeste del ementerio General de Santiago. Este lugar fue habilitado para sepultar a los extranjeros y a los que no profesaban la fe católica romana.

En su tumba hay tres placas, y en ellas dice lo siguiente: 
- AL REV. JUAN CANUT DE BON SUS AMIGOS EVANGÉLICOS
 SANTIAGO NOVIEMBRE 9 1896
JUAN B. CANUT MEDICO HOMEOPATA
RECUERDO DE SUS HERMANOS EN LA FE CON MOTIVO DEL CENTENARIO DEL METODISMO
19 NOVIEMBRE 1978
STGO.

Cada día somos más Canutos para la honra y Gloria de Dios mi Salvador.

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